Introducción

En el marco del Convenio de colaboración entre la UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID Y LA FEDERACIÓN DE INDUSTRIA – CCOO se han desarrollado dos temáticas: a) situación del sector agroforestal y b) la industria 4.0 en los sectores productivos aeroespacial y del automóvil. Aparte de los documentos generados, se realizó una jornada de trabajo el 29 de mayo de 2018. Expondremos aquí todos los productos elaborados y las presentaciones de esas jornadas.

El desarrollo de la digitalización y la industria 4.0

Nos enfrentamos a una nueva revolución industrial que tiene como principal referencia la conectividad. Es decir, cuando fabricación, logística, encargo y diseño se alinean con el cliente para fabricar productos personalizados a precios asequibles. Representa un cambio significativo que incorporará efectos importantes sobre el futuro modelo de negocio y el empleo industrial.

La digitalización de la industria es un aspecto fundamental de una transformación más amplia de la economía que incluye la robotización, las ciencias de los materiales y los nuevos procesos de producción, y que se denomina Industria 4.0, abarcando mucho más que tecnología, a través de cambios radicales como la rapidez y el volumen y la imprevisibilidad de la producción, así como una mayor fragmentación y reorientación de las cadenas de valor; las relaciones entre los institutos de investigación, la enseñanza superior y el sector privado; los nuevos modelos de negocio y los vínculos entre las grandes y pequeñas empresas; las nuevas formas de cooperación ente la actividad empresarial; las nuevas formas de trabajo y vínculos más estrechos entre las empresas y los usuarios.

Al mismo tiempo, España tiene ante sí el reto de modernizar la estructura productiva del sector industrial, adaptándose a estos cambios tecnológicos. Tiene un enorme potencial de conocimiento, que se queda dentro de las murallas de quienes investigan, porque la ciencia española no llega a la actividad productiva, porque se habla otro lenguaje, mientras que no existen incentivos para que lo hagan o se desarrollen las experiencias adecuadas.

No resulta sorprendente, por tanto, que el desarrollo de la economía digital vaya acompañada de importantes interrogantes sobre sus posible efectos en el ámbito sociolaboral, tales como: las dinámicas de destrucción o creación de empleo; los cambios en los contenidos y puestos de trabajo; los nuevos requerimientos de cualificaciones y competencias profesionales; la delimitación de la situación profesional (empleo asalariado o autónomo); el reparto de los aumentos de la productividad; las desigualdades salariales; las brechas digitales; las consecuencias sobre la protección social; y la regulación de los nuevos modelos de negocio -por ejemplo, los que se encuadran en la denominada economía colaborativa- en relación a cuestiones como los derechos laborales o la fiscalidad.

Por otra parte, El valor añadido del conocimiento y las habilidades de los trabajadores y las trabajadoras se difumina en la descentralización de la cadena de valor y por consiguiente se pierde el reconocimiento del valor del trabajo, cuando las aportaciones en tecnologías y en los procesos tienen mucho más peso que en el pasado. De hecho, en las economías occidentales, el mercado de trabajo se está polarizando: “el aumento de la tasa de empleo tiene lugar en las personas con mucha y poca formación; las primeras, por sus conocimientos elevados y habilidades, y las segundas, porque, a pesar de su baja formación, pueden realizar tareas manuales no rutinarias”.

La tecnología evoluciona mucho más rápido que nuestro mercado de trabajo y la necesidad creciente de profesionales en este sector supera la oferta existente. Sigue existiendo una brecha entre los conocimientos y habilidades que demandan las empresas y las que se enseña en las instituciones educativas. Cuando por otra parte, una juventud más cualificada que nunca tiene que emigrar. Es preocupante la polarización entre países y la dualización en cada país, que puede dejar demasiadas personas excluidas en el camino, si no se gestionan adecuadamente los riesgos y no se facilita una transición justa.

En definitiva, la incertidumbre condiciona los desarrollos a corto y medio plazo de los cambios provocados por los procesos de digitalización de la economía y de la industria en particular. El Estado debe cubrir los fallos del mercado, mediante la proyección de nuevos productos, nuevas industrias y nuevos sectores y con el desarrollo de instrumentos institucionales eficaces que permitan la implicación de los diferentes actores económicos y sociales.

Por CCOO de Industria, la afectación de este acelerado proceso de cambios pasa por: la expansión, distribución y protección justa de empleo en el nuevo modelo ; equilibrada participación en las ganancias de la prosperidad; el derecho a la información; la salud, el cuidado, la vejez; seguridad y salud laboral en la economía digital -la organización del trabajo es decisiva-; políticas del mercado laboral -invertir en las capacidades y habilidades de las personas con empleo remunerado-; derechos de la cogestión y la representación de los trabajadores en las nuevas formas de trabajo…

 

Jornada 29 de mayo la digitalización en los sectores productivos

Jornada 29 de mayo la digitalización en los sectores productivos

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