La formación dual: una asignatura pendiente

  • Seat y el grupo VW pusieron sobre la mesa las dificultades que se derivan de la aplicación de la Ley de Formación Dual en el tejido productivo y en las pymes

Carmen Tamayo, gerente de Relaciones Gubernamentales e Institucionales de SEAT y del Grupo VW en España, participó en la sexta sesión de debate de los "Encuentros sobre digitalización e Industria 4.0", que desarrolla el IESEI (CCOO de Industria y la Fundación 1º de Mayo) para conocer cuál es su impacto en la industria manufacturera y en los servicios.

04/06/2018. CCOO de Industria
Al fondo, Carmen Tamayo, gerente de Relaciones Gubernamentales del Grupo Volkswagen en España

Al fondo, Carmen Tamayo, gerente de Relaciones Gubernamentales del Grupo Volkswagen en España

El 23 de mayo pasado se celebró la sexta sesión de debate de la segunda fase de desarrollo de los encuentros sobre digitalización e industria 4.0. La gerente de Relaciones Gubernamentales e Institucionales de Seat y del Grupo VW, recalcó la falta de interés por las profesiones técnicas, dada la dificultad de acercar a los y a las jóvenes españolas a la realidad de los cambios que se producen.

Es preciso que la educación en su conjunto asuma este compromiso, empezando por los niños, mediante técnicas educativas concretas. Para ello, explicó, se ha configurado una Comisión de Formación sobre Formación Profesional Dual, coordinada por la Cámara de Comercio de España, desde donde se pretende que interaccionen todas las partes afectadas. Se pretenden establecer modelos de prácticas vinculadas al emprendimiento y la digitalización mediante la corresponsabilidad entre el centro educativo y la empresa: en definir las competencias, con los profesores y la financiación. Donde la empresa debe ejercer un rol similar al del centro educativo.

El Gobierno ha preguntado a los empresarios por las necesidades existentes en esta materia, tras legislar una formación dual con 17 modelos distintos y que no han tenido resultado alguno. Ahora, se le pide que establezca unos mínimos comunes sobre los que hay que actuar, y la flexibilidad suficiente para adecuarla a las necesidades de empresas, regiones y actividades concretas. Lo que requiere la coordinación por parte de las grandes empresas, que tienen mayor facilidad para hacerlo efectivo, para favorecer su adecuación a las pequeñas empresas y microempresas, agrupándolas para facilitar el trabajo de llegar a todos sus trabajadores y trabajadoras.

España debe buscar su camino específico para adecuar la formación dual a sus características y necesidades, porque no es un tema que se pueda copiar ya que no se trata de tejidos industriales equiparables. Puede orientar, pero nunca sustituir. En cada sitio y circunstancia debe analizarse qué producción existe, qué ocupación demanda y qué formación dual se requiere. La actual Ley requiere de una reforma sustancial y es lo que ha intentado cubrir por parte del trabajo realizado desde la Cámara de Comercio de España. En la Comisión de Formación se ha propuesto la existencia de una certificación de empresa que ejerce la formación dual, así como un reconocimiento para el tutor de empresa que la ejerce en mejores condiciones.

Carmen Tamayo hizo referencia al contenido del Artículo 68 del convenio de SEAT, firmado a finales del año 2017. Desde entonces, la formación voluntaria dirigida al proyecto de industria 4.0 se ha aplicado a 3.500 personas de producción y está previsto ampliarla a los proveedores en un futuro.

Un debate puramente sindical

En el debate se recordó que todas las cámaras de comercio de Europa tienen un carácter tripartito, con la participación del profesorado, lo que no pasa en nuestro país, por lo que se echa de menos la participación de los sindicatos a la hora de configurar las necesidades educativas de la economía española.

El problema es que en nuestro país se desconoce qué tipo de tejido productivo tenemos y lo que está demandando, qué tipo de ocupaciones se requiere y qué estructura empresarial. En España, entre el nivel uno y dos de cualificación se concentra el 60%, además del predominio del empleo temporal (90%) y a tiempo parcial, así como la rotación, lo que no facilita estas políticas. Se necesita conocer qué formación dual requiere este contexto de mercado laboral.

España lleva diez años recortando en educación y el abandono educativo es estructural, con más del 40% en zonas, sectores y clases sociales más vulnerables. Todo ello incide en el desarrollo de la formación dual.

Se resaltan los importantes déficits que acompañan al sistema formativo en general y la formación profesional en concreto en nuestro país, con el caso concreto del Grado Medio de FP, donde no se ha invertido nada. Todo ello, requiere un cambio legislativo radical si pretendemos que la formación dual sea efectiva. Porque el problema que acompaña a la formación dual en España es que “rascas y no se encuentra nada”.

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