CCOO de Industria | 26 abril 2024.

Acción sindical y prevención de riesgos laborales. Reproducción, maternidad y lactancia natural

    Con demasiada frecuencia los temas relacionados con las alteraciones en la reproducción (problemas de infertilidad, problemas durante el embarazo, patologías en el recién nacido…) son percibidos como algo ajenos al ámbito laboral y sin embargo hay una estrecha relación entre éstos y la ausencia de políticas de prevención en los centros de trabajo.

    13/04/2018.
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    Con demasiada frecuencia los temas relacionados con las alteraciones en la reproducción (problemas de infertilidad, problemas durante el embarazo, patologías en el recién nacido…) son percibidos como algo ajenos al ámbito laboral y sin embargo hay una estrecha relación entre éstos y la ausencia de políticas de prevención en los centros de trabajo.

    La legislación actual obliga al empresario a garantizar la salud reproductiva de la población trabajadora. Y por lo tanto, a la identificación, evaluación y gestión adecuada de los riesgos inherentes, garantizando en todo momento el adecuado desarrollo del embarazo y de la lactancia natural.

    La práctica habitual en las empresas es la adopción de medidas de control de riesgo reproductivo sólo sí aparece algún problema o cuando una trabajadora comunica su embarazo; sin embargo según la normativa este no es exactamente el procedimiento a seguir, ni la finalidad que se manifiesta en el art.25 “Protección a los trabajadores especialmente sensibles a determinados riesgos” y en el art. 26 “Protección de la Maternidad” recogidos en la Ley 31/95 de Prevención de Riesgos Laborales.

    Una evaluación de riesgos realizada después de que la trabajadora comunique al empresario que está embarazada, no garantiza una prevención eficaz. Como delegados y delegadas de prevención tenemos que saber que cuando una trabajadora comunica a la empresa su embarazo tiene que producirse una revisión en la evaluación de riesgos, la cual deberá realizarse con la mayor brevedad posible, la dilatación de ésta en el tiempo puede tener efectos muy negativos e indeseables sobre la salud de la trabajadora y de su descendencia.

    La ley exige al empresario a:

    • Realizar un listado de puestos de trabajo exentos de riesgo preliminar, lo que exige la acción previa de los delegados/as de prevención.
    • Identificar y evaluar los riesgos que puedan comprometer la salud reproductora de sus trabajadores y trabajadoras, así como la salud de las mujeres embarazadas, las que hayan dado a luz recientemente o se hallen en periodo de lactancia.
    • Eliminar los riesgos identificados y evaluar aquellos que no se hayan podido eliminar.
    • Realizar la evaluación inicial de riesgos en todos los puestos teniendo en cuenta la posibilidad de que el trabajador o trabajadora que lo ocupe sea especialmente sensible.
    • Reevaluación de las condiciones de trabajo también en aquellos puestos que en la evaluación inicial ha resultado exenta de riesgo ante la comunicación de embarazo.
    • Adoptar medidas preventivas adecuadas a la protección de la salud reproductiva en caso de que después de la reevaluación de un puesto de trabajo tras la comunicación de embarazo o lactancia siguiesen persistiendo o aparecieran nuevos riegos (adaptación de las condiciones y/o del tiempo de trabajo, cambio de puesto de trabajo, suspensión temporal del contrato)

    Es imperativo acudir rápidamente a la Inspección de trabajo ante la ausencia de medidas preventivas adecuadas e inmediatas a la comunicación por parte de la trabajadora de su situación.