“Debemos saber dónde inyectar el dinero para que sea rentable y que ese dinero invertido, genere riqueza en la sociedad, como hace el sector industrial”

    Ana Sánchez, secretaria general de CCOO de Industria Aragón desde 2012, lleva vinculada a la organización sindical desde hace más de 30 años, desde que tenía 17 años. En 1992 se convirtió en secretaria de la Mujer de la Federación de Industria de Aragón y en delegada, por primera vez, de un comité de empresa. En 2017 fue reelegida secretaria general de CCOO de Industria Aragón, con prácticamente la totalidad de los votos. Una muestra más de apoyo y reconocimiento a todo su trabajo realizado durante todos estos años en la organización sindical.

    05/05/2020.
    Ana Sánchez, Secretaria General de CCOO Industria Aragón

    Ana Sánchez, Secretaria General de CCOO Industria Aragón

    Eres miembro del Consejo Federal estatal de CCOO y formas parte, entre otros, del Consejo de Relaciones Laborales, del Consejo de Industria y del Comité paritario del Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación. ¿Cómo ha cambiado la industria en Aragón?

    En aquellos inicios la responsabilidad era exclusivamente del metal, en lo que era y sigue siendo una industria pequeña y poco modernizada. En general la industria se concentraba en el sector del auto, sobre todo desde que Opel se instaló en Zaragoza, en Figueruelas. Durante estos años sí que ha habido una diversificación de los sectores, aunque seguimos teniendo dependencia del automóvil pero también tenemos otros que se han fusionado, como industrias químicas o el sector agroalimentario. Yo creo que la puja que ha hecho CCOO para que se impriman cambios, como en el sector del auto, debe traspasarse a otros sectores industriales.

    Desde 1996 y hasta 2012 formaste parte del Comité de empresa de General Motors, empresa norteamericana que estuvo presente en la localidad zaragozana de Figueruelas durante 35 años y que a partir de 2017 pasó a ser Opel España. ¿Cómo ha sido tu experiencia?

    Fue un curso práctico y acelerado de formación, en una empresa que perdía dinero, que entró en bancarrota y rescató el gobierno americano de Barack Obama en aquel momento, con fondos públicos. Intervinieron en ese rescate el gobierno alemán principalmente y el propio gobierno español. Contribuyeron también al rescate mediante una serie de medidas, los trabajadores y trabajadoras de todos los países.

    ¿Cómo fue el proceso de venta de la empresa?

    Al principio apostaron una empresa china, una de fondos de inversión y Magna. Finalmente Magna ofreció la mejor opción pero presentó un plan de recortes para España de la mitad de los trabajadores, que dio lugar a la mayor manifestación conocida en Aragón, al margen de las del trasvase, en la que participaron políticos aragoneses de primera línea. Después de esto, nos comunicaron que, finalmente, General Motors conservaría la marca Opel, hasta que se produjo el acuerdo reciente con PSA de compra. Resumiría esta etapa como tiempos deliberantes y desbordantes, de una magnitud que creo que no volveré a conocer nunca.

    Eres una de las pocas mujeres que ejerce de secretaria general al frente de una Federación en Industria, un sector un tanto masculinizado. Con tu dilatada experiencia en Políticas de Igualdad y en los Comités de Empresa Europeos en el ámbito internacional, ¿qué crees que debe cambiar para que más mujeres accedan a puestos de mayor responsabilidad en el sector?

    Lo que debe cambiar es lo que está ya sucediendo y lo que hace CCOO, que es coger la bandera de la reivindicación de las mujeres, hacerla suya y compartirla con otras organizaciones que también han luchado por las reivindicaciones de las mujeres.

    Taiwán, Nueva Zelanda, Finlandia, Islandia, Noruega, Alemania o Dinamarca, son países con cifras de infectados y de fallecidos por el Covid-19 muy inferiores a la media. Todos ellos tienen en común que son presididos por mujeres. ¿Qué opinas al respecto?

    Creo que tiene que ver también con la situación económica e industrial de estos países, sobre todo los países europeos, que son motores industriales fuertes. En cualquier caso, creo que las mujeres podemos imprimir en algunas ocasiones un perfil distinto, ya que lo que nos caracteriza es la no necesidad de competencia y visualización continua. Esto nos hace trabajar más en el plano discreto y, en la ocasión que lo requiera, hacer público todo el trabajo que hacemos.

    ¿Qué medidas deben ponerse en marcha para afrontar la crisis por el Covid-19 tanto a nivel nacional como local?

    Lo que ya veníamos impulsando desde Industria a nivel estatal es un gran pacto de Estado que comenzó a gestarse en el Gobierno del Partido Popular, y que parece que se retoma por parte del PSOE. Creo que ahora ha quedado en evidencia que no podemos depender del sector servicios, ya que no está teniendo actividad, algo que sí sucede en la industria. Debemos equilibrar e invertir más en este sector, tan necesario en nuestro país, y reconvertir empresas para impulsar el sector industrial.

    ¿Cómo va a ser la salida de la crisis en la Comunidad de Aragón en el ámbito de la industria y cómo va afectar a las personas trabajadoras?

    La salida de la crisis de Aragón no puede estar aislada de la salida de la industria a nivel nacional ni tampoco de las decisiones que se tomen en Europa. Nuestro gobierno ha decidido no dejar atrás a nadie, y nos ha sorprendido el nivel de detalle de algunos Reales Decretos, para proteger a todas las personas. Nosotros estamos trabajando y planificando para recuperar la economía en Aragón, no solo en el sector industrial. Es importante que exista una absoluta coordinación entre comunidades autónomas y Gobierno.

    ¿Qué propone la Federación de Industria de Aragón para hacer frente a la crisis?

    En cuanto a los sectores industriales, el del automóvil o el de la gama blanca entre otros, deberíamos fomentar los Bienes de Consumo e inyectar a la sociedad unas ayudas que fomenten el gasto. No podemos desperdiciar recursos que no tenemos. Debemos saber dónde inyectar el dinero para que sea rentable y que ese dinero invertido, genere riqueza en la sociedad. Hay que fomentar que las empresas tengan un compromiso de empleo y la coordinación entre empresas, que viene reflejado en el proyecto de CCOO ITEMS (Industria, Transición energética y Movilidad sostenible).

    ¿Alrededor de cuántos ERTEs se han presentado en Aragón desde que el Gobierno decretó el estado de alarma?

    En Industria en Aragón llevamos 1640 ERTEs en total. En los de fuerza mayor, donde hay RLT y son el 90%, se han negociado acuerdos en unas condiciones óptimas, donde ha tenido mucho que ver el sindicato dentro de las empresas. Por otro lado, de las 130 empresas que se dirigieron a nosotros donde no tenían RLT, hemos conseguido acordar en 28 empresas, donde hay 240 trabajadores y trabajadoras.

    Estáis asesorando diariamente tanto a personas afiliadas como no afiliadas. ¿Cómo de importante es la ayuda que ofrece el sindicato en estos momentos?

    Es imprescindible todo el trabajo que estamos realizando. Hasta ahora hemos atendido en la Federación de Industria de Aragón, 4.000 llamadas y 1.000 correos electrónicos desde el comienzo del estado de alarma. Se ha visualizado el sindicato y no hemos recibido críticas de ningún tipo, ni por redes sociales ni por medios de comunicación, muestra de que lo estamos haciendo bien.

    ¿Cómo está siendo en Aragón el reinicio de la actividad en Industria?

    Se ha producido de una forma normal, algo que es muy positivo. Se ha profundizado en los protocolos de seguridad, llegando a acuerdos en varios sectores como el sector del auto, el de perfumería o el del metal. Por otro lado, destacar el trabajo del sector del campo y del sector de las cárnicas. Ambos tienen en común que su población trabajadora es en su mayoría población migrante. En el del campo muchos están en situación de ilegalidad y estamos teniendo muchas dificultades. Quiero resaltar que las medidas sanitarias son imprescindibles y deben respetarse.

    ¿Qué similitudes y diferencias encuentras entre la crisis de 2020 y la de 2008?

    En 2008 fue algo más paulatino y afectó de forma más gradual. En cambio, aquí ha sido más de golpe como están siendo los ERTEs. La falta de consumo afecta de forma inmediata, por lo que en cuanto podamos, hay que salir a la calle para defender las políticas para que nadie se quede atrás.

    A partir del 2 de mayo podemos salir a la calle dentro de unas franjas horarias. ¿Se va volviendo poco a poco a la normalidad?

    Yo confío en los expertos que rodean al Gobierno y en todas las medidas de desescalada que van poniendo en marcha. Pero creo que es pronto para valorar que estamos en una situación de apertura. Debemos tener mucha prudencia.

     

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