“Aquellos países que tienen una industria más potente, son capaces de superar las crisis con mayor capacidad de reacción y proteger a su ciudadanía”

    José Antonio Hernández es el actual secretario general de CCOO de Industria en Cataluña, un cargo que ocupa con mucho orgullo y, sobre todo, con gran satisfacción de haber materializado los compromisos durante estos años, en los que ha habido mucho trabajo sindica

     

    07/05/2020. CCOO d'Indústria de Catalunya
    José Antonio Hernández, secretario general CCOO de Industria Cataluña

    José Antonio Hernández, secretario general CCOO de Industria Cataluña

    Fue elegido en marzo de 2017 con el apoyo del 91,63% de los delegados y delegadas y lleva más de 25 años vinculado a CCOO. Una larga carrera que le ha permitido ocupar varios puestos, siempre vinculados con la industria. Antes de ejercer de secretario general de la Federación catalana de Industria, formó parte de la dirección de la Comisión Ejecutiva del sindicato minerometalúrgico. También fue responsable de acción sindical del sindicato minerometalúrgico de Tarragona y secretario general durante 8 años del mismo. En 2012 se incorporó a la dirección de la Federación de Industria en Cataluña como responsable de acción sindical hasta 2017, cuando fue elegido secretario general de CCOO de Industria Cataluña, con casi la totalidad de los votos.

    España está sumida en una grave crisis debido al Covid-19. ¿Qué debemos hacer para evitar que el impacto en la economía sea mayor y cómo va a ser la salida de la crisis en Cataluña en el ámbito de la industria?

    Debemos implementar políticas económicas, industriales y laborales, que den cobertura a la parte más desfavorecida de la clase obrera. Y no volver a repetir los errores de las recetas neoliberales que se aplicaron con la crisis del 2008. Hace falta que cobre una mayor importancia lo público y potenciar aquellos sectores que han demostrado en esta crisis que son estratégicos, como los industriales.

    ¿Desde la Federación de Industria de Cataluña, cuáles son los pasos a seguir para la reactivación de la industria?

    Hay varios escenarios. El más inmediato es reactivar la industria garantizando la salud y la seguridad de los trabajadores y trabajadoras. Estamos en una especie de desescalada en la industria, con sectores que no han parado su actividad, y otros sí, como el de automoción. Luego una vez normalizado, hay que seguir trabajando para potenciar la industria. En Cataluña llevamos tiempo exigiendo que se reactive con fuerza el Pacto nacional por la Industria y ahora, es más necesario que nunca.

    ¿Qué cuestiones ha puesto en el escenario principalmente esta crisis?

    Una es la importancia de lo público. Hay que invertir más y fortalecerlo para poder garantizar la cobertura a la ciudadanía ante escenarios como el que tenemos. Ha quedado en evidencia que el sector privado no es capaz de hacer frente a una crisis de esta envergadura. También ha demostrado la importancia estratégica de la industria desde la perspectiva social, para dar respuesta ante necesidades esenciales en situaciones de crisis. Desde CCOO de Industria llevábamos años denunciando que es un error deslocalizar la industria permanentemente, perder la cadena de valor y dejarlo en manos de terceros.

    ¿Se conocen alrededor de cuántos ERTEs se han presentado en el sector de la industria en Cataluña desde que el Gobierno decretó el estado de alarma?

    En total hasta el 20 de abril, se han presentado 7.567 ERTEs en Industria en Cataluña, que afectan a 128.909 trabajadores y trabajadoras. De fuerza mayor son más del 90%, es decir 6.391, que afectan a 95.000 personas. CCOO de Industria ha intervenido en Cataluña en ERTEs que afectan a un total de 103.628 trabajadores y trabajadoras. Estamos denunciando también el abuso de las empresas en los de fuerza mayor.

    ¿Cómo ha sido el reinicio de la actividad de la industria en Cataluña?

    Está siendo paulatino, ya que una parte de la industria no ha parado. Estamos trabajando mucho en el ámbito de la salud laboral y en normalizar la actividad de las empresas. Hay que tener en cuenta que la industria, antes de esta crisis, ya estaba inmersa en un cambio estructural radical, por la evolución hacia la industria 4.0, la digitalización, etc. Ya veníamos en un proceso de cambio hacia una industria sostenible, algo que CCOO estaba liderando, con el nuevo concepto de Transición justa.

    Cataluña concentra gran parte de la actividad industrial de toda España. ¿Debería haber una mayor inversión en industria y equilibrar más la balanza, por ejemplo, respecto al sector servicios?

    La experiencia que tenemos con la crisis de 2008 y la de ahora, es que se ha demostrado que aquellos países que tienen una industria más potente, son capaces de superar las crisis con mayor capacidad de reacción y proteger a su ciudadanía. Aquí el problema es que con los años la industria ha ido perdiendo peso, algo que ha sido fomentado por todos los partidos políticos, que han infravalorado la política industrial. No podemos confiar solo en sectores como el turismo, porque es un riesgo. Tenemos un tejido industrial, donde las principales empresas en Cataluña, en sectores como la química, textil, agroalimentaria o automoción, son multinacionales extranjeras, donde su centro de decisión está fuera de nuestro entorno.

    ¿Y cómo se puede cambiar esto?

    Lo primero, hay que recuperar herramientas para evitar la deslocalización y articular políticas industriales desde los diferentes gobiernos. No solo mantener la inversión industrial que tenemos, sino potenciar nuevas inversiones, mejorando las infraestructuras de comunicaciones, los transportes de mercancías, la comunicación de datos e invertir en formación de los trabajadores y trabajadoras.

    En febrero hubo una huelga histórica en los polígonos industriales de la Petroquímica de Tarragona, siendo la primera vez que se detenía totalmente el sector. Actualmente hay 32 empresas que emplean a unos 12.000 trabajadores y trabajadoras, y aporta el 0,6% del PIB de España. ¿Cómo se encuentra el sector en estos momentos?

    El sector químico se encuentra en un momento delicado ya que se trata de un sector muy potente y con mucha capacidad, sobre todo en Tarragona, donde el polígono químico industrial es el más importante del sur de Europa. En la parte estructural está como el resto de sectores industriales, en un momento intenso de cambio, estudiando cómo va a evolucionar con todo el tema del medio ambiente y sostenibilidad, nuevos materiales, etc.

    ¿Es necesario un mayor control e inspecciones del Govern en las fábricas e instalaciones de las empresas Petroquímicas para evitar accidentes? Y por otro lado, ¿invertir en maquinaria nueva?

    Por supuesto que sí. Hay muchos problemas de seguridad que llevamos denunciando desde CCOO varios años, con incidentes que no son aceptables. Las empresas tienen que garantizar la seguridad de las personas trabajadoras. En un año se han matado cuatro trabajadores en una industria que hace gala de la seguridad, algo que es cierto que se trabaja, pero debe trabajarse más, tanto desde las empresas como desde el Govern.

    ¿Qué pide el sindicato al Govern de la Generalitat de Catalunya respecto a la seguridad en el sector?

    Estamos preocupados y pedimos al Govern que ejerza sus competencias en materia de política industrial y garantice la seguridad en el sector, revisando las instalaciones y asegurándose de que los proyectos cumplen con la normativa de seguridad. Debe haber una importante inversión para garantizar la seguridad.

    Uno de los sectores que exigía mejoras y estaba en constantes manifestaciones antes de la pandemia y no ha dejado de trabajar, es el sector agrícola. ¿Cómo está siendo el trabajo? ¿Se están respetando los protocolos de seguridad?

    Es preocupante también. El sector del campo es un sector complejo, porque las condiciones de trabajo son muy precarias, tanto las condiciones económicas como las de seguridad laboral. La población que desarrolla este trabajo tiene mucha movilidad geográfica y hay mucha temporalidad, la mayoría son compañeras y compañeros migrantes. Todo esto hace que sea un escenario más complejo en la situación de pandemia.

    El sector de automoción ha retomado la actividad interrumpida por el Covid-19. Las plantillas se incorporarán progresivamente a los centros productivos tras implantar protocolos de seguridad. Todas menos Nissan, que está sumida en una huelga general. ¿Cuál es la situación de Nissan actualmente?

    La situación en Nissan es comprometida. Desde CCOO de Industria llevamos años exigiendo un futuro industrial para las fábricas de Nissan en España. Los trabajadores y trabajadoras llevan años realizando un esfuerzo enorme con diferentes acuerdos para garantizar la viabilidad de las plantas, y han cumplido su parte de sacrificio, mientras que la dirección de Nissan no. Ahora que hay que reactivar la actividad, la empresa anuncia que solo reinicia su actividad para acabar de fabricar un modelo que hacen para Mercedes. Pedimos al Gobierno que se implique y que no permita el cierre de la planta de Barcelona de Nissan.

    ¿Qué consecuencias tendría el cierre de la planta de Nissan en Barcelona?

    Muchas. Las multinacionales ya están tomando decisiones de cómo orientar el negocio en España para los próximos 10 o 15 años. Si ante las complicaciones, como es el caso de Nissan, la solución es el cierre, mala señal. Esto demuestra la poca capacidad del sector y del Gobierno, para defender un sector que es clave y que aporta una parte significativa del PIB de nuestro país, generando miles de empleos. En concreto, la planta de Barcelona tiene 4.000 trabajadores directos y genera 30.000 puestos de trabajo indirectos.

    En España hay 17 fábricas de automoción y el pasado mes de abril apenas se matricularon 4.163 turismos, lo que supone una caída del 96.5%, la peor cifra desde hace dos décadas en el sector. ¿Cómo se puede impedir que sigan descendiendo las ventas?

    El problema es que esta crisis es desconocida y no tenemos datos de ventas. Si conseguimos que con las medidas del Gobierno no se quede nadie atrás, se recuperará la confianza, algo imprescindible para un sector tan sensible ante las crisis. Las personas ante la incertidumbre aplazan cualquier gran inversión. Por tanto, todo dependerá de si somos capaces de salir de la crisis sanitaria, algo que se hace con apoyo a la sociedad y a la actividad económica.

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