CCOO de Industria | 16 junio 2024.

En el Día Mundial del Medio Ambiente no había nada que celebrar y sí mucho que reflexionar, según CCOO de Industria

    Con el nombre de “Sostenibilidad y Empleo”, CCOO de Industria celebró ayer en Madrid una jornada que coincidió con el Día Mundial del Medio Ambiente y que tenía como objetivo sensibilizar a las delegadas y a los delegados sobre la importancia de la variable ambiental en las condiciones de trabajo. Además, se presentó un díptico con las propuestas de participación sindical en esta materia.

    06/06/2024. CCOO de Industria
    Jornada "Sostenibilidad y Empleo"

    Jornada "Sostenibilidad y Empleo"

    Nada que celebrar, y mucho que reflexionar, en el Día Mundial del Medio Ambiente. En pocos años se alcanzará el incremento de temperaturas previsto para 2100, lo que pone de manifiesto que el capitalismo es incompatible con la lucha contra el cambio climático. Con estas palabras Pablo Santiago, responsable de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO de Industria de Madrid, abrió la jornada “Sostenibilidad y Empleo”, que se celebró ayer con el objetivo de sensibilizar a los delegados y delegadas en la importancia de la variable ambiental en las condiciones sociolaborales.

    CCOO de Industria, como sindicato sociopolítico, tal y como lo resaltó al cierre de la jornada Eduardo Antón, secretario general de CCOO de Industria de Madrid, tiene un papel fundamental y el reto de tomar conciencia de la importancia de su participación. Es “imprescindible identificar prioridades, desplegar medidas concretas y trasladarlas a las bases sindicales y la sociedad en su conjunto”, aseguró. 

    La tierra ha encadenado doce meses consecutivos con récords mensuales de calor. Nos cocemos a fuego lento, tal y como advertía Paco Blanco, colaborador de CCOO de Industria y por muchos años responsable del Medio Ambiente en la federación estatal. Y en este clima tórrido, se celebran las elecciones europeas, con el avance del neofascismo y las incógnitas que esto plantea en cuestiones de política ambiental y consecución de metas fijadas en la lucha contra el cambio climático. Cada vez es más la legislación europea con aplicación directa en los estados miembros, de ahí la importancia de estas elecciones. Estas reflexiones tienen que trascender en los centros de trabajo.

    Otro de los problemas asociados al incremento de las temperaturas, aunque no exclusivamente, es la vulnerabilidad de España en temas de gestión del agua. Según contó Ángel Muñoa, colaborador de CCOO de Industria y representante de CCOO ante las confederaciones hidrográficas, en todos los escenarios que plantea el IPCC la reducción de recursos hídricos es significativa, lo que supondrá restricciones como las que se han vivido este año en Catalunya, por lo que sería necesario abordar un cambio en la gestión actual que se hace de este recurso.

    “Los conflictos políticos son uno de los mayores problemas que nos encontramos en la gestión del agua en España” afirmaba. Desde CCOO se lleva exigiendo desde hace años que se elimine la lógica mercantil a la hora de abordar la función social y ambiental del agua. A nivel industrial, el agua es una materia prima fundamental para muchos procesos productivos. En Madrid, por ejemplo, se está planteando el incremento del coste para los grandes consumidores y esto tendrá repercusiones en la producción.

    Hace poco Freixenet planteaba un ERTE por sequía que afectaba al 80% de la plantilla. Antonio Domínguez, secretario general de la sección sindical, contó ayer la oposición que desde CCOO de Industria se hizo desde el primer momento por entender que la sequía no era una causa sobrevenida, que podría haber sido prevista por la dirección. La resolución negativa de la Inspección obligó a pactar el ERTE. Esto fue posible, afirmó, “por el músculo sindical existente, que permitió ejercer una fuerte presión, una oposición pública potente y la propuesta de contramedidas”. No obstante, el problema persiste. La sequía sigue ahí. Para paliar la situación y mantener el empleo se está exigiendo la modificación de la Ley de Denominaciones de Origen.

    Y es que la variable ambiental es un fuerte condicionante en la competitividad de las empresas, y cada vez más en un mundo donde la escasez de materias primas y las restricciones ambientales incrementan los costes de producción o condicionan las ventas. Manuel Alejandro González, responsable de Salud y Medio Ambiente de CCOO de industria y secretario general de CCOO en Fertiberia, puso en evidencia cómo la escasez de agua también tiene un impacto importante en su sector con caídas en la facturación, descenso de inversiones en innovación y desarrollo; incremento de los costes de las compras en derechos de emisión; modificación sustancial de las condiciones de trabajo por anormal funcionamiento de las plantas y repercusiones en el empleo.

    En el bloque dedicado a herramientas sindicales, se puso de manifiesto que es interés legítimo de la representación legal de los trabajadores y trabajadoras participar en medio ambiente y que, aunque actualmente son pocos los convenios de CCOO de Industria donde se recoge la figura del delegado/a de medio ambiente, su participación activa es posible y necesaria para incentivar en los centros de trabajo los cambios necesarios para afrontar la transición hacia modelos de producción circulares y descarbonizados, anticipar los riesgos derivados del cambio climático o de las políticas ambientales existentes y, dado el caso, la adopción de medidas socialmente justas.

    Desde la Fundación 1º de Mayo- ISTAS, Antonio Ferrer y Albert Villalonga, dieron herramientas concretas de participación en los centros de trabajo para incidir sindicalmente en su descarbonización. Antonio Ferrer, coordinador del Área de Medio Ambiente, resaltó la importancia del cálculo de la huella de carbono teniendo una importancia crucial la incorporación en este cálculo el alcance 3, donde se contabiliza las emisiones de toda la cadena de valor de la actividad en cuestión y que supone alrededor del 70-90% de las emisiones totales de las actividades, limitándose el alcance 1 y 2 a representar una proporción muy pequeña del impacto por emisiones de la empresa. Todas las empresas tendrán, antes o después, la obligación de calcular la huella de carbono y tener un plan de minimización de emisiones a cinco años. Como delegados y delegadas “tenemos que estar pendientes de que se implementan medidas concretas de reducción, que las compensaciones contribuyan a generar tejido industrial local y que realmente el impacto sobre el clima se está reduciendo”.

    El transporte genera el 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero y además el primer motivo de desplazamiento es para ir a trabajar, lo que hace que una de las principales causas de los accidentes in itinere sean los accidentes de tráfico. Con estos datos, Albert Villalonga inició su intervención para hacer entender la importancia de la participación sindical en materia de movilidad. El proyecto de ley de movilidad sostenible, en su artículo 27, recogerá las obligaciones de las empresas con más de 500 personas trabajadoras, o 250 por turno, de negociar con RLPT planes de movilidad sostenible que desincentiven el uso del transporte privado individual e impulsen el transporte colectivo, el teletrabajo, mejoren la conectividad de los centros de trabajo, a la vez que eviten la exclusión laboral por temas de movilidad. Como ejemplo, el plan de movilidad realizado en Boehringer Ingelheim.

    En definitiva, muchos retos y temas para la reflexión conjunta. Muchas materias nuevas que abordar en los centros de trabajo para cogobernar el proceso de transición económica y social que se vislumbra. Y que, sin duda con una figura legítimamente reconocida (el Gobierno afirma estar valorando incluirla en el Estatuto de los Trabajadores), sería mucho más fácil poder participar e impulsar las transiciones desde las bases sindicales.

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