CCOO de Industria | 23 febrero 2025.

La acción de CCOO evita que Indumetal Recycling traspase las contingencias comunes a una mutua

    La Federación de Industria de CCOO de Euskadi advierte contra los intentos de privatizar el sistema sanitario público

    29/01/2010.

    La acción sindical promovida por la Federación de Industria de CCOO en la empresa vizcaína Indumetal Recycling ha forzado a la dirección a rectificar en su decisión de traspasar a una mutua la gestión económica de las contingencias comunes. El traspaso habría supuesto que la mutua hiciera el seguimiento de todas las bajas a partir del día 16 de la baja, y si la o el trabajador se negara, podría perder la prestación.

    La representación de CCOO llevó a cabo una recogida de firmas en contra de esta decisión, que fue secundada por el 100% de los aproximadamente 50 trabajadores de la planta. Aunque en un principio la dirección no mostró intención de rectificar, el claro rechazo de la plantilla ha surtido efecto.

    Indumetal Recycling, ubicada en la localidad de Erandio y dedicada a la gestión integral de residuos de aparatos eléctricos, electrónicos y chatarras complejas, pretendía dejar en manos de una Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales la gestión de la Incapacidad Transitoria (IT) derivada de contingencias comunes (enfermedad común y accidente no laboral), así como el control sanitario de las altas y bajas por esas contingencias.

    La Federación de Industria de CCOO de Euskadi sostiene que la gestión de las contingencias comunes por parte de las Mutuas va en la dirección de la privatización del sistema sanitario público. Estas organizaciones no cuentan con una estructura capaz y suficiente para realizar esa gestión y se pueden duplicar servicios, vía subcontratación. Además, habilitan a personal dependiente de las Asociaciones Empresariales para decidir la percepción económica del enfermo por parte de los fondos públicos.

    Además, las mutuas no garantizan la imparcialidad de los médicos, al primar intereses económicos frente a los sanitarios y sociales, un nuevo avance en la mercantilización de la salud que no podemos permitir. El avance de esta situación podría reducir competencias sanitarias a Osakidetza, y en general, al sistema público sanitario, y puede significar la posibilidad de eliminar la elección libre del médico.