CCOO de Industria | 23 febrero 2025.

Industria de CCOO constata el valioso papel del protocolo de vigilancia de la radiación en los materiales metálicos y promueve su extensión

  • Una delegación del sindicato visita las instalaciones de El Cabril y participa en un curso sobre la materia

La Federación de Industria de CCOO ha participado muy activamente en el curso de actualización sobre el protocolo de vigilancia de la radiación en los materiales metálicos, que se ha celebrado esta semana en Córdoba y que ha sido organizado por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA) y el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), con la colaboración de la Unión de Empresas Siderúrgicas (UNESID), la Federación Española de Recuperación y Reciclaje (FER), la Federación Española de Asociaciones de Fundidores (FEAF) y CCOO.

07/06/2013. Madrid
Delegación de la Federación de Industria de CCOO que visitó las instalaciones de El Cabril

Delegación de la Federación de Industria de CCOO que visitó las instalaciones de El Cabril

Una vez finalizada la vida útil de los materiales y elementos radiactivos, se convierten en residuos que, por su peligrosidad, necesitan unos procesos muy concretos de tratamiento. En el sector de la recuperación, y especialmente en la gestión de chatarra, aparecen en ocasiones materiales radiactivos que, si no se detectan y se separan, se pueden incorporar al proceso productivo tanto en fundiciones como en empresas siderúrgicas, con gravísimas consecuencias económicas, sociales, laborales y ambientales. El caso más grave fue la fusión de una fuente radiactiva de Cesio-137 en Acerinox en el año 1998, que generó aproximadamente dos mil metros cúbicos de material contaminado. Para hacernos una idea del coste que puede generar la fusión de una fuente, recordar que los costes de almacenamiento del material contaminado oscilan, por empresa, entre los 2.200 euros/m3 y los 11.000/m3, según el volumen almacenado.

Tal y como establece el protocolo de colaboración sobre la vigilancia radiológica de los materiales metálicos, firmado en 1999, es necesario adoptar medidas de protección y vigilancia en la gestión de chatarra en la que se ha detectado material radiactivo. Este protocolo es un acuerdo de colaboración suscrito voluntariamente entre los sectores industriales, los sindicatos CCOO y UGT, y la Administración, por el que se establece el sistema nacional de prevención de riesgos radiológicos en el reciclaje de metales. Las empresas adscritas al protocolo adquieren unos compromisos respecto a la gestión de los residuos. De este modo, deben realizar una vigilancia radiológica de los materiales metálicos y de los productos resultantes. Para ello, es necesaria la instalación de sistemas de vigilancia y control (pórticos), así como personal técnico especialista y formado.

Tras varios años de funcionamiento, se ha constatado que este instrumento, por el momento voluntario, es uno de los más eficientes y avanzados del mundo. Ha permitido controlar situaciones que habrían provocado costes ingentes para las empresas y que, en ciertos casos, podrían amenazar incluso su supervivencia; provocar daños en la salud de los trabajadores, en las instalaciones y graves impactos en los ciudadanos y en el medio ambiente.

La actualización de algunos elementos del protocolo se basa en el análisis de experiencias e incidentes que han ido apareciendo. De hecho, en la actualidad se ha valorado en un 1,5% las posibilidades de que no se detecte una fuente, aún poniendo todos los medios técnicos disponibles, y pase al proceso e, incluso, a los productos.

La Federación de Industria de CCOO otorga a este protocolo la máxima importancia. Tan es así que el equipo de responsables con competencias sobre la materia en la organización, se desplazó esta semana a Córdoba acompañado por el secretario general, Agustín Martín. Para esta organización sindical es necesario extender y actualizar la formación técnica (una parte del curso se dedicó a la formación de formadores); promover la información y la formación del conjunto de las plantillas y de la representación legal de los trabajadores; articularla con la prevención de riesgos laborales y con los sistemas de gestión (UNE-EN-ISO 14001, Reglamento EMAS, OHSA 18001) y obligar a las empresas a instalar sistemas de detección en todas las instalaciones que, por su actividad, puedan incorporar material y fuentes radiactivas.

Finalizado el curso sobre el protocolo de vigilancia de la radiación en los materiales metálicos, se organizó una visita a El Cabril, el único almacén de residuos radiactivos de media, baja y muy baja actividad de España, que se encuentra situado en el término municipal de Hornachuelos de la Sierra Albarrana (Córdoba) Fue allí donde se mostró a la delegación de la Federación de Industria de CCOO cómo se tratan los residuos y se almacenan hasta que decaiga la actividad de la radiación.

Tanto en el curso como en la visita posterior, la Federación de Industria de CCOO constató que este nivel de protección y eficacia, con unos costes justos, solo es posible por la existencia de una empresa pública como ENRESA. Una vez más se demostró la necesidad de que se amplíe el ámbito de actuación de los operadores públicos, en detrimento de aquellos que sólo buscan el lucro continuo.