Los secretarios generales de las tres secciones sindicales se encierran en la sede de Endesa en Madrid

  • Tras más de dos años de intentos negociadores infructuosos, la dirección aumenta el chantaje y empeora sus propuestas. La situación en la eléctrica es de una gravedad extrema. La dirección vuelve a hacer gala de mala fe negocial, una práctica que ya denunció el Ministerio de Trabajo.

Los secretarios generales de las secciones sindicales de CCOO, UGT y SIE (José Manuel Falagán, Manuel Jaramillo y Carlos Vila) se encerraron ayer en el patio central de la sede de la eléctrica Madrid, después de que en la reunión de la Comisión Negociadora del V Convenio Marco de Endesa la dirección persistiera en el chantaje a la plantilla con propuestas que suponen una mayor precariedad laboral, mayores recortes de derechos e incremento de mermas económicas. Todo ello, denuncian los sindicatos, en un contexto de magníficos resultados económicos y reparto de dividendos a los accionistas de la compañía española, que desde 2007 pertenece a la italiana Enel.

16/10/2019. CCOO de Industria

URL | Código para insertar

Transcurridos más de dos años de negociaciones infructuosas con la dirección de Endesa, las acciones sindicales comenzaron en 2018 con la irrupción de delegados de las tres secciones sindicales en eventos clave de Endesa, como la presentación de la Liga Endesa –que ya no se celebra en las instalaciones de la empresa- y protestas ante el despacho del director de Recursos Humanos, el italiano Andrea Lo Faso. Ha habido multitudinarias manifestaciones que han sumado entre todas más de diez mil personas, delante de la embajada de Italia en Madrid y coincidiendo con la celebración de las Juntas Generales de Accionistas de 2018 y 2019. El pasado 12 de abril de 2019, la plantilla se sumó de forma mayoritaria a una huelga convocada por las tres secciones sindicales.

Para CCOO, UGT y SIE, estos dos largos años de negociación han servido para quitarle la máscara a la dirección, que se presentó a ella con equívocas propuestas de modernización y flexibilidad. El paso del tiempo ha demostrado que solamente buscaban un mayor beneficio para la empresa a costa de las condiciones laborales y los derechos de quienes lo hacen posible.

Menosprecio y prepotencia

Para las tres secciones sindicales, la actitud de la dirección de Endesa es de un total menosprecio hacia los trabajadores y las trabajadoras y su talante, prepotente. En una reunión de la semana pasada con los tres secretarios generales, Andrea Lo Faso alardeó sin tapujos de su posición de fuerza con una postura inamovible e inaceptable para los sindicatos: o se convierten en brazo ejecutor cómplice que liquide sus compromisos con el personal jubilado y prejubilado de la compañía, o no habrá convenio para los activos.

De hecho, la dirección de Endesa está ejecutando ya la sentencia la Audiencia Nacional del pasado mes de abril desestimando las demandas del colectivo de pasivos –pendiente de recurso en el Tribunal Supremo-, por la cual se les eliminaba un descuento en el consumo eléctrico estipulado en el convenio como salario en especie. Por ello, y dado que actualmente no soporta ningún coste económico del personal jubilado, su actitud negociadora es entendida solo desde quien ejecuta unas prácticas negociadoras basadas en la extorsión y el chantaje y a las que desde las secciones sindicales se oponen frontalmente. CCOO, UGT y SIE consideran que acceder a las imposiciones de la dirección sería una doble traición. Por un lado, a los trabajadores históricos de Endesa y a la historia de la compañía. Por otro, a los que en el presente, con su trabajo, son los artífices de los resultados que tan buenos dividendos están suponiendo para los accionistas.

Las tres secciones sindicales de Endesa exigen un convenio colectivo justo para los activos, sería el quinto convenio marco en la historia de la compañía desde la fusión de Endesa en 1999, y rechazan desviar la negociación e intereses de los trabajadores a cálculos y componendas de un tema judicializado.

Los sindicatos acusan también a la dirección de mala fe negocial, lo que ya fue denunciado por el Ministerio de Trabajo en enero pasado. Por todo ello, dada la extrema gravedad de estas circunstancias, han decidido adoptar medidas extraordinarias. La primera, el encierro de los tres secretarios generales desde el día de ayer. Así será hasta que la dirección cambie su actitud y presente propuestas viables, respetuosas y dignas con el buen hacer de los trabajadores y los resultados de la compañía.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación. Si continúa navegando está dando su consentimiento para su aceptación y nuestra politica de cookies, haga click aqui para más información y ver cómo desactivarlas.